Dentro de las cosas que una se llega a plantear cuando va a traer un niñe al mundo, la más recurrente es... ¿seré una buena mamá?
Reformulo (entendiendo que somos diversas, y quizá no todas nos hacemos tantas preguntas): Una de las cosas que más llegué yo (clase media, profesional, con alguna que otra herramienta y conciencia de lo que estaba haciendo) a preguntarme, fue ¿seré una buena mamá? o mas allá del bien y del mal, que también es muy subjetivo... ¿Qué tipo de mamá llegaría a ser? Así como Simone de Bouvoir decía "no se nace mujer, se llega a serlo", creo que respecto a la maternidad deberíamos formular algo similar... Yo diría... "nadie sabe ser madre, se intuye, se aprende, se construye, y se llega a ser. Y cuando se llega, todas las preguntas cambian y nuevamente no nos sirven las respuestas. Entonces maternar, es un reinventarse continuo, es un aprendizaje diario, y no se llega nunca a ser una "madre absoluta"... simplemente, vamos siendo.
Pero quiero volver al concepto de "buena madre", que es lo que me trajo a escribir hoy.
Hagamos el siguiente ejercicio: pensemos en las características de una buena madre. Sin problematizar, solo una lluvia de ideas. Seguramente se nos aparece la imagen de una mujer buena, paciente, tranquila, atenta a las necesidades de su hije (y esposo/compañero, porque, vamos! aun hasta en las mentes mas deconstruidas la imagen de mamá buena sigue apareciendo con un hombre al lado). Una mujer devota a su maternidad, que pone a sus hijes por delante de todo, incluso de sí misma. Una mujer sacrificada, que tiene a sus hijes impecables, felices, con comida calentita y la casa limpia a diario.
Un montón, ¿no?
Pero ¿cómo surge ese ideal de madre?
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